domingo, 22 de abril de 2012

Magaman y yo (parte 3)

Vamos Megaman, logra lo imposible, enamora a tu audiencia mientras salvas al mundo de nuevo!

ECS


Después de que gracias a mi papá pude hacerme de un Super Nintendo, el siguiente objetivo era hacerme de una copia de Megaman X. Era algo raro, "X"? Por extremo? O acaso era el 10 y yo me había perdido en la cronología?
No lo supe hasta que me conseguí el cartucho, esta vez en un intercambio que hice con un compañero ingenuo de la escuela, al cual le entregué un juego feo de aviones que me venía incluído al comprar la consola, y en donde no requerí de mucho trabajo psicológico para convencerlo de que era un trueque en donde él era el único gran ganador. Niños, se dejan impresionar tan fácil.

Ese día llegué corriendo a casa y mi mamá no se encontraba, tenía mucha suerte pues aún no había planeado lo que diría para justificar el llegar directo a jugar ignorando el horario de comida, simplemente no entendería lo que significaba un nuevo Megaman en mi vida.
Inserté el cartucho y todo fué felicidad en esa corta sesión de juego. Mi mamá llegó a los pocos minutos de donde quiera que hubiese ido y era momento para guardar la consola en un tiempo record de apenas unos 15 segundos o menos, el tiempo que le tomaba abrir el portón, cruzar el patio y abrir la puerta frontal. Yo estaba muy contento a pesar de no haber podido ocultar la fechoría, lo que me llevó a ser cuestionado sin obtener una respuesta lo suficientemente satisfactoria (para ella) por lo sucedido.

En las próximas sesiones de juego (ya no a escondidas) Megaman X no paraba de impresionarme, había demasiados detalles a los cuales prestarles atención que terminé abrumado. También había muchos cambios con respecto a los primeros 6 títulos, y eran esos cambios lo que hacían sentir a Megaman X un juego de una franquicia diferente, pero al mismo tiempo se sentía como un legítimo Megaman.
Terminé el juego y aunque me sentí bien por haberlo conseguido, no dejaba de parecerme que había jugado a algo diferente a los anteriores Megamanes, psicológicamente no podía convencerme de que ese era el sucesor de Megaman 6.
Los bosses estaban basados en animales, el Dr. Wily ya no era el villano de la historia (la cual se desarrollaba en el futuro, después de los primeros 6 Megaman), el protagonista era un Megaman adulto que estéticamente era diferente al Megaman chaparrito y regordete con el que compartí tantas horas de mi infancia, en fin; no era un mal juego pero definitivamente era para mí el peorcito de la saga, era preciosísimo visualmente y tenía una calidad de sonido con la que sus antecesores no podían competir, pero yo ya no lo sentía como un Megaman puro.

Megaman X fué un juego que no volvía jugar nunca, me hice de juegos de otras franquicias y esperaba que lo siguiente de Megaman fuera en el viejo estilo que tanto me gustaba.
Leyendo alguna revista sobre videojuegos me enteré que ya estaba a la venta un Megaman X2, y por lo escrito en ella parecía que mi deseo no se había cumplido. Megaman mantenía la línea X y eso no me emocionaba, decidí por primera vez pasar de un nuevo Megaman y no me sentía el traidor de la relación, me sentía la víctima.

Tiempo después, leyendo en otra revista (era 1996, no había internet para las masas) supe de la existencia de un Megaman X3 para Super Nintendo, el cual ignoré por completo nuevamente y apenas 2 páginas despúes hablaban de un Megaman 7 para el mismo sistema!
Recuerdo perfectamente haber leído muy emocionado ese artículo sentado en la cocina y haber golpeado la mesa del comedor de forma seca y sonora; mi hermana se asustó.
Ese "7" era lo que mis ojos querían ver justo después de la palabra "Megaman", imaginaba el regreso del Dr. Wily, Rush, Beat, Roll, Dr. Light y los bosses con el sufijo "man" al final de sus cortos nombres. Y por supuesto imaginaba un triunfal regreso del rechoncho Megaman, el verdadero Megaman.

Los cartuchos de Super Nintendo eran bastante costosos, el país acaba de pasar por un momento económico desastrozo y mi única opción de hacerme de Megaman 7 era recurriendo a los famosos cambios con tianguistas. Visité muchos mercados en varias ocasiones durante algunos meses en búsqueda de una copia del juego y nadie lo tenía, nadie, incluso algunos ignoraban la existencia de este. Recuedo que en alguna ocasión incluso llevaba esa revista conmigo para mostrarles que sí existía y que no mentía, todo en vano.
Megaman 7 tuvo una PÉSIMA distribución en este país, con un tiraje muy pequeño, yo nunca lo vi a la venta ni siquiera en centros comerciales.


Algo así me imaginaba la distribución de Megaman 7 en México

Mi relación con Megaman pasaba por un mal momento, Megaman X no me gustó del todo, dejé pasar voluntariamente X2 y X3, y el título que esperaba parecía no existir en esta ciudad. En un acto de lucidez me di cuenta que lo mejor era abandonar esa idea de ir tras cada Megaman como en los (no tan) viejos tiempos. Disfruté de grandiosos juegos en mi Super Nintendo y en pleno 1997 jubilé ese sistema y me moví hacia el nuevo fenómeno de entretenimiento electrónico: Playstation.


Con ayuda económica de mi papá (el "nunca jamás vuelvo a pedir algo" tenía una caducidad después de todo) compré un Play Station. Y con la misma mentalidad de dejar atrás todo lo que tuviera que ver con Megaman me dispuse a comprar juegos piratas baratísimos de todo tipo de géneros.
No pasó mucho tiempo antes de que me topara con un disco Verbatim que no tenía portada pero sí un "Megaman 8" escrito con marcador permanente, muy feo pero que hizo latir mi corazoncito más rápido en ese momento y que aceleró mi respiración.
Pagué, me fuí derechito a casa y pasé toda la tarde disfrutando del reencuentro con lo que era un viejo amor. Gráficamente hermoso, lleno de detalles por todos lados, con una gran variedad de "cositas" (sprites) en toda la pantalla, una banda sonora no tan épica pero sí bastante buena, altamente colorido, con animaciones muy buenas para su época, y lo mejor de todo: el feeling intacto que compartía con las viejas glorias del Family (NES en América).

Adoré todo Megaman 8, desde su intro animada hasta el final showdown contra el legendario Dr. Wily. Megaman regresaba por la puerta grande a mi vida y llegaba justo en el momento en que yo creía que ya nunca podría emocionarme con otra aventura del robot azul.
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