domingo, 13 de junio de 2010

Fu-cho

Esta es una de las épocas mas felices del mexicano promedio, una época en donde dedicas la mayor parte de tu tiempo libre a sentarte frente al televisor y perderte durante horas viendo a 22 extranjeros (no siempre) siguiendo una pelota.
Una época en donde esa pasión que nunca logras satisfacer se ve nutrida partido tras partido tras partido, con una dosis de resúmenes de los partidos que acabas de ver.
Cuando no estás viendo el televisor (por el trabajo principalmente) te pones a charlar con la gente que te rodea acerca de los partidos del día anterior, intercambian puntos de vista y sacan al conocedor del deporte que todos llevan dentro.
La mayoría de ellos tienen años sin tocar un balón (o nunca lo han hecho) y acostumbran a hablan de manera pavoneante acerca de lo que tal jugador, técnico o árbitro debió de hacer en tal o cual jugada (nota curiosa, el mexicano tiende a la crítica mas que al reconocimiento).
No soy fanático del futbol, en la adolesencia lo practicaba bastante (como otros deportes) pero creo que era mas por amistad que por gusto verdadero, nunca fui un jugador sobresaliente pero me divertía bastante. Pero el futbol televisado, no lo se, algo pasa conmigo que simplemente no se me da.

Que carajo pasa conmigo?

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